Resumen:
El trabajo de plataformas digitales de reparto es un modelo de negocio en expansión, flexible
y de fácil entrada para emplearse y generar ingresos. Sin embargo, detrás de esos beneficios
se esconden formas precarias de trabajo, alta vulnerabilidad, así como vacíos legales y de
protección básica para los denominados socios, quienes en realidad son trabajadores que
ponen en manos de las compañías de plataformas su tiempo y recursos para poder conseguir
empleo. Mediados por una aplicación y bajo la presión de los algoritmos, todos los días se
movilizan para conseguir ingresos suficientes. No obstante, en los últimos años se han
iniciado importantes movimientos de resistencia de cara al control de las compañías. Los
socios - trabajadores se están organizando en grupos, colectivos, creando sindicatos y redes
de apoyo, con la finalidad de mejorar sus condiciones laborales frente a las aplicaciones que
parecen no importarles más allá de la ganancia económica. En México y en otros países de
América Latina, la economía digital está en constante crecimiento con “nuevos” modelos
laborales que no encajan en la normatividad existente, por lo que la regulación laboral y el
reconocimiento de esos trabajadores es el reto por asumir por los trabajadores, empresas,
autoridades y academia.