Resumen:
Frente al tecnificado mundo, las tecnologías digitales no sólo han venido a transformar la manera
en que las mujeres se comunican y relacionan sino, también, la manera en que se perciben y
muestran al exterior. Bajo la conformación de ciertas miradas y sentires, se descubren
subsumidas ante un sistema de poder patriarcal que busca mediar, controlar y vigilar sus cuerpos
e identidades, pero, sobre todo, su espíritu. A través de narrativas ideológicas y determinadas
representaciones de feminidad, sus prácticas digitales se ven intermediadas por relaciones de
poder que configuran su participación en la red, impregnándose en la construcción de modos
inauténticos de «ser mujer» en el espacio digital.