Resumen:
En el proceso de transición del periodo gaditano a la primera etapa nacional la
instrucción pública jugó un papel fundamental para legitimar al Estado espa-
ñol constitucional y más tarde al Estado mexicano independiente que se instituía a
partir de 1821. La Constitución de Cádiz de 1812, fundamentada en el pensamien-
to liberal,1 planteó que las diputaciones provinciales y los ayuntamientos consti-
tucionales fomentaran y protegieran la instrucción pública en lo largo y ancho de
sus territorios y pueblos del reino español.2 En este contexto, al comenzar la vida
independiente se dio una continuidad al papel de los ayuntamientos-municipios
en cuanto al apoyo económico y vigilancia de la instrucción primaria.3 Desde el
Proyecto Quintana (1814) se estableció que la enseñanza sería pública, gratuita,
uniforme y libre, pero dicha enseñanza estaría bajo el cuidado y control de las
diputaciones provinciales, las cuales a su vez se apoyarían en sus ayuntamientos
(Dictamen y Proyecto, 1814).