Resumen:
¿Cómo se enseñaba la instrucción técnica para el trabajo en la
segunda mitad del siglo xix en México? ¿A qué modelo peda-
gógico y formativo respondía la enseñanza para el trabajo en
Zacatecas implementado en las escuelas de artes y oficios? ¿Es
posible lograr la definición pedagógica del andamiaje formati-
vo-técnico para el trabajo?46 Sabemos que desde el siglo xviii se
desarrollaban procesos de formación artesanal en las ciudades novohispanas con tradición manufacturera (México, Puebla, Querétaro, San
Luis Potosí, Guadalajara, Zacatecas), articulados de manera informal en las es-
tructuras gremiales preexistentes. En el espacio urbano, productivo y mercantil
se reproducían acciones, relaciones sociales y prácticas técnico-formativas entre
los niños y jóvenes pobres que aspiraban al aprendizaje de un oficio mecánico.
Para ello, eran encomendados por sus padres o tutores a los talleres de arte-
sanos para que aprendieran el arte de tales oficios. Tras una carta o contrato de
aprendizaje, dichos padres, los maestros-propietarios de los talleres, y frente a un
escribano, convenían los tiempos (cuatro a cinco años), las condiciones y demás
usos y costumbres que se implementarían para que los niños y jóvenes adqui-
rieran los saberes prácticos, la disciplina y los secretos de los oficios artesanales
(García González, 1999, p. 89). Se trataba de una formación técnica cuya ins-
trucción, sustentada en la práctica cotidiana mediada por determinadas fases
productivas y sin exigencias sobre el aprendizaje de las primeras letras, plateaba
la posibilidad a los sectores populares de adquirir un oficio para la vida y abre-
var de los preceptos cívicos-morales adscritos al mundo laboral manufacturero.
Formación técnica, enseñanza cívica y moral figuraban las funciones sociales
que se cumplían cabalmente en la sociedad estamental y corporativa a la que
pertenecía la estructura artesano-gremialista de la época (Pastor, 2004; Castro,
1986, pp. 71-99).