Resumen:
El concepto refiere a un esquema de organización de la producción agropecuaria y forestal, de alcance global, con fines mercantiles. Está regido por conglomerados de empresas trasnacionales que aspiran a constituir cadenas globales de valor con ventajas comparativas y competitivas; estas entidades instrumentan en sus objetivos a los sectores científico, de servicios y agroindustrial, entre otros. Asimismo, subsumen a sus fines tanto explotaciones agrarias de tipo privado que funcionan en la lógica capitalista, como entidades regidas por vínculos familiares o cooperativos, ajenas a lo salarial. El componente tecnológico es el vehículo privilegiado de integración subordinada, pero se apoya además en instituciones estatales y de tipo financiero.